
Por la mañana me he despertado hambriento por pasar 12 horas o más dormido, o por una gran cruda, y tras haber dejado de comer por tanto tiempo, abro la cajota blanca que está en la cocina, y encuentro que sólo hay huevo, más un sin fín de cosas crudas, que de sólo pensar cocinarlas, prefiero dormir otras 12 horas hasta que llegue alguien a cocinarme.
Los
huevos de las
aves constituyen un
alimento habitual y básico en la especie humana, se presenta protegido por
cáscara y su contenido es
proteínas (principalmente en
albúmina que es la clara o parte blanca del huevo) y
lípidos,
[1] [2] de fácil digestión, son el componente principal de múltiples
platos dulces y
salados, y son un complemento imprescindible en muchos otros debido a sus propiedades aglutinantes.
(Gracias Wikipedia)
Alimento habitual y básico en la especie humana. Lamento decirle a los granjeros y a las pobres gallinas, que no, para mí no es básico, porque a mí, no me gusta el huevo. Y por estas razones no me gusta el huevo:
- El huevo, tiene su olor muy peculiar a la hora que quiebras el cascarón, si en un momento de estúpidez tocas el huevo crudo, el olor se queda en las manos por maás que talles y exfolies la mano, o parte infectada diría yo, y el olor nunca se va.
- Lo sacas de la "cartera" y la gran mayoría de los huevos vienen llenos de mierda de gallina, y si tienes suerte, hay hasta una plumita pegada al cascarón gracias a la mierda gallinera.
- Se pueden crear las mezclas más grotescas, bizarras y olorosas con esta arma granjera. Lo mezclan con salchicha (gracias Alemanes por inventar un alimento tan sublíme), machaca, verduras (en especial el que hace mi abuela, con EJOTES, sabe realmente desagradable), chorizo, jamón, y el que fue una bomba y nunca lo olvidaré, huevo con hígado.
- Después de comerlo, eructar el huevo es tan desagradable como oler un gas de alguien que ha comido huevos por dias seguidos.
- Imaginar que dentro de ese cascarón, pudiera al abrirlo, salir el feto de un pollo mutante, me repulsa de sobremanera.
- Comer el huevo, y pensar que me estoy comiendo lo que hubiera sido un pollito cantor, me deprime y me da asco.
- En aspectos más coloquiales, me da un asco espelusnante el que se refieran a los testículos como : huevos, o huevitos.
Ahora hasta resulta que hay artefactos para abrir el huevo, de seguro los venden en CVDirect, sólo por eso, quiero comprar huevos, pasarme una tarde abriendo el cascarón de los huevos con mi juguetito nuevo, aún que cuando me aburra, tiraré todo y volveré a decir: No me gusta el huevo.