6.24.2010

Señor Pastilla

Me acostumbro a la mala vida, al estrés y al andar apurado todo el tiempo, por eso termino con dolores de cabeza que hacen que me internen. Afortunadamente mi doctor es un ángel del dios de las pastillas y me ha recetado la reencarnación de dios en pastillas para dormir: diazepam.

Pero el efecto parece prolongarse no solo por las noches, sino también en el día; ando como zombie todo el día, con los ojos medio abiertos, medio cerrados, batallando para poner atención aquí y poner atención allá. Pero no me importa porque cuando es de noche, me tomo mi pastilla, todo se me olvida, y vuelvo a ser feliz.

P.D. No soy adicto.

6.18.2010

6.17.2010

Amor


Con límites y reglas en cada lugar en el que me paro, ya imagino reglas en mis pensamientos, ya hay límites para las emociones porque sería extraño actuar de forma efusiva, de manera eufórica, de manera diferente, de una manera más primitiva, conectada con ciertas sensaciones. ¿Es el amor una sensación? ¿O es una necesidad? De repente uno se encuentra en la tranquilidad de su individualidad, cuando de repente llega y altera nuestra mente, nuestro cuerpo. Poco a poco se cuela entre nuestros manos, y empieza a sudar como si estuvieran debajo de las sábanas, luego vienen los labios, que húmedos, no habría sequía en el mundo con esos besos, aunque arden, queman, son como el fuego, llegan y son fulminantes, no se detienen, llegan hasta el alma.

Este amor, es impermeable porque se aísla de todo, de edades, de raza, de tiempos, es el mejor aislante, tanto que muchos lo odian y lo mandan a un mundo lejano, a un mundo de las cosas infinitas y sin retorno, a ese lugar en donde está el hijo pero no la madre porque es desconocida.

Pero aísla tan bien, que aísla la realidad, las verdad se van, los ojos ven otras cosas y la mente que lo que quiere creer, los labios dicen mentiras cuando querían decir poemas.

Aísla también la percepción del tiempo y uno no sabe qué tan rápido debe ir, que tan rápido deberían las manos tocarse, que tan rápido debería la piel desnudarse, que tan rápido se debería intimar; ciertamente, para muchas personas, la mayoría mujeres, esperan realizar esta culminación de amor sólo cuando se ha firmado legalmente si matrimonio, en sí, cuando le han vendido al mejor postor su virginidad. Pero, no hay una palanca de velocidades en el amo, no hay frenos ni acelerador. El momento se dará cuando el cuerpo lo pida, cuando la mente se libere y se deje llevar por lo que puede sentir, ese instante de liberación, será el momento adecuado.

Existen o no reglas para amar, el hombre las impone con el paso del tiempo, el mismo se las pone. Si la persona está sola es por causa de sus propias exigencias, de sus miedos, de sus rencores con el pasado, pero estos deben de ser superados y enfrentados en compañía de esa persona, esa persona que va a llegar ahí para ayudar a superar todos esos miedos y todas esas frustraciones. Solo así el hombre se liberara de su propio pasado; amando a alguien y hablando de su pasado.

En verdad, los que encuentran a su media naranja, han sido afortunados por aquel ángel de San Valentín, ya que no para todos es tan fácil, cada vez es más difícil encontrar alguien a quien amar, cada vez somos más y cada vez amamos menos.

Amar, solo a sí mismo, el amor por uno propio, y no el amor narcisista, el amor que uno se llegue a tener, el respeto, la autoconfianza, entre otras; es la clave para poder estar bien con uno mismo y entonces amar. Amar en plenitud, amar con el corazón, amar sin aislantes, amar con la mente, amar con el cuerpo, y sobre todo, amar de verdad.

5.12.2010

Padre Nuestro


Padre nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Amén.

Personalidad adictiva


Me hago adicto a mi peso
Adicto a leer libros
Adicto a los hombres
Adicto al café
Adicto al sexo
Adicto a las drogas

Y como dijo Santa Marín:
"Soy adicta a ser adicta".

Pero en mí caso:
Soy adicto a ser adicto.

Pero de todas, la que más trabajo me cuesta es mi adicción al internet.

Me gusta, soy adicto y me llamo Frank.

5.09.2010

Chico migraña



Desde chiquito me he ganado el premio por: La temporada más estúpida para enfermarme. Siempre, siempre hago la misma estupidez. Cuando tenía 10 u 11 años, me enfermé exactamente las dos semanas de vacaciones de semana santa porque me dió varicela. Cuando iba a ser mi cumpleaños, me daba alguna infección o alguna otra estupidez por la cual terminaba en una camina, con mi madre enseguida de mi cuidandome.

Este año no ha sido la excepción, oh no. A Frank se le ocurrió que en cuanto saliera de vacaciones de la escuela, tal vez entonces sería un buen momento para encontrar una enfermedad y adueñarse de ella, y porque no, pedir incapacidad.

Como soy bien oportuno, me dió una crísis de migraña durante mis dos semanas de vacaciones, me la mantuve en el "seguro" haciendo "papeleo" para que me atendieran en urgencias y durar más de dos horas esperando. Tuve mi amada incapacidad, no fui al trabajo por (perdí la cuenta de los días). Ahora soy pobre porque no he trabajado y no tengo capital (buena idea Karl Marx) pero no me importa, porque me he curado, y soy adicto a la cafeína, ergotamína y acido acetilsalicílico.

5.06.2010

Sombra


Cuando en el brillo del sol me abrumo
aquí es donde me siento bien.
Donde veo todo y no hay luz
porque mi sangre fluye,
y me siento bien.

Escucho todo pero nadie me ve,
nadie escucha porque nadie habla.

Aquí matan judíos,
embarazan adolescentes
y yo, me medíco.

Aquí, escondido en la sombra,
disfruto tu silencio,
pruebo tu saliva,
y me aprovecho, como Der Schattenmann.