5.12.2010

Padre Nuestro


Padre nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Amén.

Personalidad adictiva


Me hago adicto a mi peso
Adicto a leer libros
Adicto a los hombres
Adicto al café
Adicto al sexo
Adicto a las drogas

Y como dijo Santa Marín:
"Soy adicta a ser adicta".

Pero en mí caso:
Soy adicto a ser adicto.

Pero de todas, la que más trabajo me cuesta es mi adicción al internet.

Me gusta, soy adicto y me llamo Frank.

5.09.2010

Chico migraña



Desde chiquito me he ganado el premio por: La temporada más estúpida para enfermarme. Siempre, siempre hago la misma estupidez. Cuando tenía 10 u 11 años, me enfermé exactamente las dos semanas de vacaciones de semana santa porque me dió varicela. Cuando iba a ser mi cumpleaños, me daba alguna infección o alguna otra estupidez por la cual terminaba en una camina, con mi madre enseguida de mi cuidandome.

Este año no ha sido la excepción, oh no. A Frank se le ocurrió que en cuanto saliera de vacaciones de la escuela, tal vez entonces sería un buen momento para encontrar una enfermedad y adueñarse de ella, y porque no, pedir incapacidad.

Como soy bien oportuno, me dió una crísis de migraña durante mis dos semanas de vacaciones, me la mantuve en el "seguro" haciendo "papeleo" para que me atendieran en urgencias y durar más de dos horas esperando. Tuve mi amada incapacidad, no fui al trabajo por (perdí la cuenta de los días). Ahora soy pobre porque no he trabajado y no tengo capital (buena idea Karl Marx) pero no me importa, porque me he curado, y soy adicto a la cafeína, ergotamína y acido acetilsalicílico.

5.06.2010

Sombra


Cuando en el brillo del sol me abrumo
aquí es donde me siento bien.
Donde veo todo y no hay luz
porque mi sangre fluye,
y me siento bien.

Escucho todo pero nadie me ve,
nadie escucha porque nadie habla.

Aquí matan judíos,
embarazan adolescentes
y yo, me medíco.

Aquí, escondido en la sombra,
disfruto tu silencio,
pruebo tu saliva,
y me aprovecho, como Der Schattenmann.